Hoy empieza la celebración de la Semana Mundial del Parto Respetado. Se han organizado diferentes actividades que buscan concienciar a la población del efecto de las intervenciones.

Cuando decimos menos intervenciones, no decimos cero. Estamos de acuerdo en que hay casos en lo que las intervenciones son necesarias, sobretodo si estamos evitando un mal mayor, pero hoy en día las cifras de intervenciones nos muestran que se están haciendo muchas más de las necesarias y en gran cantidad, por conveniencia del personal sanitario.

¿Se puede parir sin intervenciones? A mi no me cabe duda. La respuesta es un rotundo SI. La humanidad está aquí porque los cuerpos de las mujeres están preparados para parir, saben parir aunque no lo hayamos aprendido, es algo de nuestra fisiología. De la misma manera que sabemos comer, dormir y podemos amamantar, sabemos y podemos parir. Parece obvio. Me pregunto si el personal que acompaña partos en los hospitales lo saben, si alguna vez han tenido el gusto de acompañar un parto sin intervenciones. Se llega a intervenir a tal punto, que es difícil saber cuando hay un problema, si este ya estaba o ha sido generado por el exceso de intervención.

Es muy fácil intervenir un parto: hay muchas maneras de intervenir: hacer preguntas a la madre, acelerar el parto, separar a la madre del bebé, o incluso más sutiles como una mala mirada entre el personal sanitario. Se ha visto que durante el parto somos extremadamente sensibles con el entorno y las expresiones.

Esperamos que un dia las intervenciones se minimicen y los cuidados se maximicen, para que no tengamos que celebrar más semanas del parto respetado y este se una realidad en todo el mundo.

Ximena Silva
Doula en Suiza