Una Doula se presenta frente a una mujer como una imagen silenciosa que acompaña y protege, con una presencia única y fundamental.

En ese momento donde la magia inunda las paredes de la sala y Madre, Hijo y Universo son uno… en ese preciso instante la Doula me recuerda a la figura de una Madre… una Madre que cuida y respira contigo trayendo paz y tranquilidad a tu tránsito por una de las experiencias mas importantes de tu vida: el nacimiento de tu hijo(a). Una Madre que no invade ni exije, sólo acompaña con su mano cálida y amorosa. A través de esa compañía silenciosa te da el espacio para que tu como mujer, encuentres la confianza en ti, en tu cuerpo y en su infinita sabiduría que sabe muy bien como abrirse y dejarse llevar por la fuerza de tu vientre, que no es mas que el impulso de tu hijo abriéndose camino para salir al mundo.

La Doula es silencio, es magia, es compañía respetuosa que permite que a través de la confianza, encuentres la fuerza femenina que hay en ti mujer… mujer bella, maga y madre. Cobijo de la historia de todas las mujeres que han parido, fuente inmensa de energía que crea en medio de la luz y la esperanza.

La doula es el puente, que con su musica suave y cálida, te acompaña en el tránsito de la mujer que a través de la confianza se transforma en MADRE.