Leo muy a menudo en internet relatos de partos y me cuesta mucho ver lo alejados que estamos de este mundo y lo confundidos que tenemos los términos. Soy una convencida de que el saber da poder, pero ojo, que este saber se ha vuelto un arma de doble filo y ahora mismo contamos con instituciones que se han apropiado de términos para vender sus servicios; «cesáreas naturales» «aquí empoderamos a las mujeres» «aceptamos plan de parto» y otros tanto. A continuación quisiera explicar algunos términos que rondan los relatos de partos.

La cesárea es una abertura quirúrgica para sacar a uno o más bebé(s) del útero de la madre. Ahora, hay algunos hospitales que venden las cesáreas naturales.. pues no, las cesáreas no pueden ser naturales porque hay una operación, bisturí, anestesia, tiempos, mucha intervención y eso no es lo que la naturaleza prevee para el nacimiento. ACLARO que no soy contraria a las cesáreas, pero estoy completamente a favor de la información real.

¿Puede haber cesáreas respetuosas? ¡pues claro! y es que el RESPETO viene del trato y no del la forma del nacimiento. Muchas mujeres defendemos a nuestros médicos diciendo que nos han tratato con respeto.. ¡faltaría más! un trato irrespetuoso, en todo ámbito es inaceptable. Y el respeto va mucho más allá de que te traten por tu nombre, o llevar pijamas de colorines, es un trato en el que a la mujer y al bebé se les es tratado como seres humanos. Suena muy sencillo, pero la verdad es que leyendo las historias, la gran mayoría de las mujeres ha sido infantilizadas, ridiculizadas, manipuladas.. y eso, es violencia de género (violencia es bastante más que golpear a tu mujer).

Y si, el plan de parto se debería respetar, incluso si acabamos en cesárea. Es muy habitual escuchar eso de «pero tu idea de respeto y plan de parto se acaba si hay problemas con el bebé» no, de ninguna manera. Si surgen problemas, tenemos derecho a ser informadas a que nos presenten las opciones –si las hay– y a que nos traten con respeto EN TODO MOMENTO, siempre primando la salud del bebé y de la madre.

El parto natural es un parto sin intervención: sin medicalización, sin aparatos externos (ni maquinitas que hacen bip), es decir donde no se ha administrado la épidural, ni se utilizan fórceps, ni ventosas para sacar al bebé. Y aquí es importante hacer un inciso: el parto sin intervención es un parto asistido por personal sanitario: obstetra, ginecólogo y/o matrona (no, las doulas no asistimos partos, los acompañamos: no tenemos formación ni preparación para ello).

El parto vaginal será el parto en el que el bebé salga por el canal de parto, aunque haya intervenciones como romper la bolsa, episiotomía, fórceps etc. Las intervenciones conllevan riesgos y como tales se deberían de hacer sólo cuando son necesarias, evaluando junto a las madres y los pros y contras de cada una.

Cuando revisamos la definición de un violencia obstétrica vemos que el tipo de parto no es concluyente, más bien el trato recibido. Podemos parir en casa y no ser respetados por quien nos asiste el parto o tener una cesárea y ser informados de todo el proceso, tener las intervenciones justas y necesarias y sobretodo ser tratadas con respeto. Me resulta increíble que el respeto se tenga que pedir por escrito en un plan de parto; debería ser un derecho más que como usuarias, como seres humanos. Y aqui no hablo como doula; hablo como ser humano, como mujer, como mamá, como hija, como persona..

Ahí debemos ser críticas con lo que nos están diciendo: un parto donde se nos ha «empoderado» es un parto donde hemos sido activas durante el proceso, no donde la clínica así lo vende. De hecho, a las mujeres no hay que empoderarlas ¡somos poderosas! y a quien se crea que las mujeres de hoy en dia no sabemos parir que vea algún video de una mujer pariendo, que pruebe con paciencia no intervenir.. ¡somos fuerza pura!

Un buen parto no es un parto donde mamá y bebé están bien. Por supuesto que es un factor, pero el fin no justifica los medios. Y es que muchas veces, la diferencia entre un buen parto o mal parto no es la vía en la que ha nacido el bebé, sino, el trato recibido.

Ximena Silva
Doula en Suiza