Dentro de las formaciones de este año, está la de hipnoparto. Si bien es cierto que no sabía en qué consistía la hipnosis, me ha tocado acompañar a mujeres muy tranquilas durante su parto que me comentabann que habían practicado la hipnosis durante el embarazo y parto. La hipnosis puede aportar tanto a nuestras vidas, que una vez que se aprende, se puede aplicar como una manera de relajarse profundamente y recargar pilas en poco tiempo.

Hay personas que son más fáciles de hipnotizar que otras, las embarazadas son una de ellas, puesto que están en un estado de conciencia mucho más abierto y receptivo. El hipnoparto te puede aportar dos importantes hechos a tu parto: cambiar la percepción del parto que tenemos de una gran urgencia médica, muy peligrosa que hay que solucionar lo antes posible y la segunda, como un estado de relajación mental y corporal profundo, que se ejercita durante el embarazo, para aplicar durante el parto. Entre más se practique, más fácil es llegar a ese estado de relajación. Si durante el embarazo se asocia este estado de relajación a algunas «anclas» que podrían ser un té, una música o un aroma especial, durante el parto solo hará falta activar ese ancla, para que la mujer se sienta mucho más relajada (sugestiones, como el perro de Pablov).

El hipnoparto no es una promesa de parto sin dolor. Pero sabemos que el útero es un músculo, que entre más relajado esté, más fácil será que se abra para dar lugar al nacimiento de nuestro bebé. Podemos confiar en nosotros, nuestra mente y nuestro cuerpo están hechos para transitar el parto sin miedo y para eso nos ayuda la hipnosis.

La hipnosis nos puede ayudar también a reprogramar fobias, sanar experiencias, antiguas manías o simplemente relajarnos. A su vez, nuestro subconsciente tiene sus propios filtros que no permitirán que hagamos nada que no queramos hacer.

Fascinante ¿no?
¿Te gustaría preparar tu parto con hipnosis? contáctame en este formulario para informarte

Ximena Silva
Doula en Suiza